Pixelcut es la oferta más barata por amplio margen. Diez dólares al mes traen mil exportaciones por lote y una licencia comercial, y el plan gratuito exporta sin marca de agua, algo lo bastante inusual como para decirlo por sí solo.
Photoroom cuesta más por imagen y es la herramienta de catálogo más asentada, construida para hacer que un montón grande de fotografías inconsistentes parezcan una sola tienda. En el trabajo real, los dos están lo bastante cerca como para que casi ningún vendedor eligiera solo por la salida.
Donde se separan es la confianza, y ninguno sale bien parado. La nota de Pixelcut en Trustpilot es 1,7 y la de Photoroom 2,0, y en los dos casos las reseñas de una estrella van abrumadoramente de cobros y no de imágenes: cargos que nadie esperaba, suscripciones que no se cancelaban, soporte que no contestó. La de Pixelcut es la nota más baja y la queja más concreta. Eso pertenece a la comparación, porque una suscripción barata de la que no puedes salir no es barata.